La inyección de prompts es un riesgo operativo que se produce cuando los atacantes introducen instrucciones en entradas de usuarios, documentos o contenido externo que consume un agente de IA. A diferencia de las vulnerabilidades de software que requieren explotar el código, la inyección de prompts aprovecha la tendencia del modelo a seguir instrucciones: puede inducirse al modelo a ignorar las reglas de seguridad, revelar datos confidenciales o realizar acciones que no debería. Para las empresas que crean flujos de trabajo con agentes, entender cómo y dónde se procesan las entradas es el primer paso para reducir la exposición.
La inyección directa de prompts ocurre cuando un usuario redacta deliberadamente mensajes para anular las instrucciones del sistema; por ejemplo, pide a un agente que revele información o ejecute un comando de alto riesgo presentándolo como una consulta inofensiva. Estos ataques son sencillos, pero eficaces cuando los mensajes de los usuarios se consideran autoritativos. En la práctica, los sistemas más expuestos son los que aceptan comandos de texto libre o permiten que los prompts de los usuarios finales lleguen a la lógica de toma de decisiones.
La inyección indirecta de prompts oculta instrucciones maliciosas en el contenido que recupera el agente, como páginas web, archivos adjuntos, documentos recopilados o API de terceros. El agente puede incorporar ese contenido para resumirlo, extraer datos o generar acciones. Si el proceso de recuperación no distingue las fuentes fiables del contenido proporcionado por usuarios o no verificado, los atacantes pueden insertar instrucciones que el modelo interpretará como parte del contexto de la tarea, lo que puede provocar comportamientos inesperados.
Cuando un agente se ve comprometido, las consecuencias van más allá de una sola respuesta. Las herramientas conectadas (calendarios, sistemas de gestión de tickets, repositorios de archivos y consolas en la nube) y las credenciales a las que tiene acceso pueden utilizarse indebidamente para filtrar registros confidenciales, crear cuentas sin autorización o activar acciones internas de la empresa. El nivel de riesgo depende de los privilegios del agente, del volumen de datos que puede leer y de si las acciones de gran impacto requieren validación antes de ejecutarse.


