Las empresas se enfrentan a dos problemas persistentes con los agentes: la falta de visibilidad y la dificultad para atribuir valor. Los equipos pueden revisar las facturas de API y el uso de tokens, pero esos datos no revelan qué agentes completan tareas valiosas, dónde surgen vulnerabilidades de seguridad durante la ejecución ni qué automatizaciones malgastan el presupuesto. Los lanzamientos de SandboxAQ —Switch Trust, para descubrir agentes y supervisar riesgos, y Switch ROI, para atribuir el gasto a los resultados— abordan directamente esas carencias. En conjunto, prometen una capa operativa que detecta agentes riesgosos antes de que provoquen incidentes y muestra a los equipos de finanzas y producto qué flujos de trabajo autónomos merecen más presupuesto.
Switch Trust se centra principalmente en descubrir agentes y evaluar riesgos en tiempo de ejecución. Localiza los agentes activos en un entorno, enumera sus permisos y flujos de datos, y realiza pruebas específicas para detectar problemas de configuración, vías de inyección de prompts y lógicas de decisión frágiles. Un aspecto clave es que va más allá de las comprobaciones estáticas de políticas y pasa a la observación durante la ejecución y a las pruebas activas: al someter los agentes a entradas controladas, Switch Trust revela comportamientos frágiles que los análisis estáticos no detectan. Para los equipos de seguridad y operaciones, esto permite detectar antes las vías de explotación y priorizar las medidas correctivas según su impacto empresarial.
Switch ROI responde a otra pregunta, complementaria: ¿qué agentes generan valor empresarial medible? En lugar de limitarse a contabilizar costes, relaciona el consumo de recursos y los resultados de las tareas de cada agente con los KPI del negocio. Para lograrlo, hay que instrumentar los agentes con indicadores de resultados, medir la calidad de las tareas completadas o las conversiones, y vincular esas señales con las partidas de costes. El resultado es una visión del ROI por agente que ayuda a los responsables de producto y a los equipos de finanzas a dejar de financiar automatizaciones de bajo impacto y ampliar aquellas que mejoran métricas de forma demostrable.
Adoptar ambas herramientas cambia la forma de trabajar de los equipos: seguridad recibe alertas tempranas sobre agentes explotados; operaciones obtiene información concreta sobre fallos y métricas de rendimiento de referencia; y finanzas consigue una atribución que convierte el uso de tokens en decisiones económicas. Pero el valor depende de la disciplina: instrumentación, métricas de resultados acordadas y procesos de gobernanza que respondan a las señales. En el resto de este artículo analizamos sus funciones, sus implicaciones prácticas, un marco de evaluación reproducible y las limitaciones que los equipos deben tener en cuenta al desplegar Switch Trust y Switch ROI en entornos empresariales heterogéneos.


