La plataforma NVIDIA DSX AI Factory replantea la eficiencia de los centros de datos: en lugar de buscar mejoras graduales a nivel de rack, propone diseñar conjuntamente los sistemas de computación, energía y refrigeración. La afirmación más destacada —que DSX MaxLPS puede generar la misma cantidad de tokens con hasta un 30 % menos de energía— se basa en la asignación dinámica de energía entre racks y en arquitecturas de referencia validadas que combinan computación refrigerada por líquido con enfriadores secos exteriores para reducir la evaporación. Esta combinación aborda dos limitaciones clave para la IA a gran escala en Europa y otras regiones con restricciones de red eléctrica y agua: cuántos megavatios pueden conectarse a un emplazamiento y si el suministro local de agua puede sostener los sistemas tradicionales de refrigeración por evaporación.
La propuesta de DSX es práctica, no solo promocional. Los socios que realizan pruebas de concepto y ensayos iniciales informan de mejoras concretas de capacidad dentro de límites de potencia fijos. En las pruebas de un clúster HGX B200 de Lambda con MaxLPS se registró aproximadamente un 24 % más de rendimiento de tokens del clúster y un 19 % más de capacidad de GPU con el mismo presupuesto de energía. La evaluación de Nscale en Islandia registró un 49 % más de rendimiento de inferencia y un 37 % más de capacidad de GPU gestionada dentro de la misma asignación de 264 kW. Son indicios operativos de que la asignación dinámica de energía y la refrigeración adaptada al sistema pueden liberar margen sin tener que sustituir por completo los chips.
Para operadores y planificadores, la métrica relevante está cambiando: tokens por megavatio, y no solo FLOPS de GPU o resultados de pruebas por tarjeta. Cuando la conexión a la red y los límites locales de agua determinan cuántos racks pueden instalarse, la única opción es extraer más capacidad útil de inferencia y entrenamiento de cada megavatio contratado. Los perfiles de energía gestionados por software de DSX, junto con pilas de infraestructura validadas y herramientas de simulación con gemelos digitales, abren una nueva frontera de optimización: coordinar la planificación de cargas de trabajo, los límites de potencia de los racks y los sistemas de las instalaciones para maximizar la producción de tokens según las restricciones locales.


